SANEAMIENTO AMBIENTAL - Energía, recursos naturales y medio ambiente en la Patagonia
Tales son los temas que abarcó el Taller realizado en Río Gallegos (Santa Cruz) en el mes de julio. Participaron organismos públicos y empresas privadas.
Una fórmula inquietante
Libre mercado + competencia + uso irracional de fuentes de energía = degradación del medio ambiente. A pesar de ser una fórmula simple, concreta y obvia, esta sumatoria no ha sido comprendida por la mayoría de las empresas. Y con respecto al control y el fomento de la protección ambiental por parte del Estado, en líneas generales no es mucho más lo que se puede decir. Pero algo podría estar empezando a cambiar.
Un taller necesario
Seguramente empujado por la crisis energética, cuya sombra aún anda dando vueltas, por el deterioro ambiental que representa una amenaza potencial a nuestro desarrollo, por la necesidad de recomponer la presencia del Estado en campos estratégicos, o por todo esto junto, se realizó en la capital santacruceña el Taller de Energía, Recursos Naturales y Medio Ambiente en Patagonia, organizado conjuntamente por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (Secyt) del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Salud y el Gobierno de la Provincia de Santa Cruz, donde se avanzó en el diseño de iniciativas tendientes a paliar la actual crisis energética nacional.
En este sentido, la utilización de energías renovables (eólica, solar, mareomotriz, hidráulica o geotérmica) es una alternativa real que permitiría atender las necesidades de una población creciente a la vez que lograr un mayor equilibrio con el medio ambiente. Así fue interpretado por quienes participaron en este encuentro, entre otros: la Comisión Nacional de Energía Atómica (Conea), el Inta, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), universidades y prestigiosas empresas como Investigaciones Aplicadas (Invap) e Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (Impsa). El Taller es el primero en su tipo llevado a cabo por el Estado, y permitió el surgimiento de iniciativas concretas para el desarrollo de nuevas fuentes de energía que cuiden el medio ambiente.
Tres propuestas
Oscar Galante, coordinador general de Programas y Proyectos Especiales de la Secyt, y uno de los artífices del encuentro, destacó tres de las veinte propuestas que se generaron allí.
El desarrollo de componentes de turbinas para la producción de energía eólica y, posteriormente, la producción local de esas turbinas.
Poner a disposición los instrumentos financieros de la Secyt para desarrollar un hidrolizador para una planta de hidrógeno en la localidad de Pico Truncado. Un hidrolizador permite producir hidrógeno a partir del agua, y generar energía limpia y con recursos renovables.
Avanzar en un proyecto para la prevención de catástrofes en San Carlos de Bariloche. La cooperación entre la Secyt, la empresa Invap, las autoridades de ciencia y tecnología de Bariloche y la Conea permitirían la puesta en órbita de los satélites SAC. Este tipo de satélites poseen una cámara y sensores remotos capaces de predecir, mediante la lectura de la temperatura terrestre, el inicio de posibles focos de incendio. Esto permitiría evitar la pérdida de grandes extensiones de zonas boscosas como sucedió en el pasado.
Por su parte, el Ing. Ernesto Quiles (Secyt) destacó el impacto productivo de la producción local de turbinas eólicas de gran potencia, "que tienen 150 metros de alto y son capaces de producir 1 MW de potencia". "Sería muy positivo apropiarse de esa tecnología y desarrollarla localmente. Daría trabajo a muchos científicos argentinos y evitaría importarlas como se está haciendo hasta ahora", agregó.
Sobre la Patagonia
A pesar de ser una zona rica en recursos naturales y energéticos, es uno de los llamados "espacios vacíos", término utilizado por los países desarrollados para denominar una gran área potencialmente pasible de ser "ocupada" debido a "la falta de presencia y autoridad estatal". El Amazonas también se identifica como otro de esos espacios.
Con sus 880 mil kilómetros cuadrados, la Patagonia representa un tercio del territorio nacional, es la reserva de energía eólica más grande del mundo, tiene las reservas de agua dulce más grandes del planeta y es rica en recursos pesqueros y mineros. Pero tiene menos de 1 habitante por kilómetro cuadrado. Con este cuadro de situación, el Taller logró hacer un aporte desde la ciencia y la tecnología para preservar los recursos naturales, pero también para usarlos y desarrollar las potencialidades de la región. El próximo encuentro tendrá lugar en Chubut, provincia que al igual que Santa Cruz, Río Negro y Tierra del Fuego, adhirió a las iniciativas planteadas.
Fuente: "Universo" - Suplemento de Ciencia y Tecnología de la Secyt. Seleccionó y adaptó: Lic. Enrique Alberto Rabe -ACS/Ceride-.
(C) Secyt - Ceride - El Litoral
Una fórmula inquietante
Libre mercado + competencia + uso irracional de fuentes de energía = degradación del medio ambiente. A pesar de ser una fórmula simple, concreta y obvia, esta sumatoria no ha sido comprendida por la mayoría de las empresas. Y con respecto al control y el fomento de la protección ambiental por parte del Estado, en líneas generales no es mucho más lo que se puede decir. Pero algo podría estar empezando a cambiar.
Un taller necesario
Seguramente empujado por la crisis energética, cuya sombra aún anda dando vueltas, por el deterioro ambiental que representa una amenaza potencial a nuestro desarrollo, por la necesidad de recomponer la presencia del Estado en campos estratégicos, o por todo esto junto, se realizó en la capital santacruceña el Taller de Energía, Recursos Naturales y Medio Ambiente en Patagonia, organizado conjuntamente por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (Secyt) del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Salud y el Gobierno de la Provincia de Santa Cruz, donde se avanzó en el diseño de iniciativas tendientes a paliar la actual crisis energética nacional.
En este sentido, la utilización de energías renovables (eólica, solar, mareomotriz, hidráulica o geotérmica) es una alternativa real que permitiría atender las necesidades de una población creciente a la vez que lograr un mayor equilibrio con el medio ambiente. Así fue interpretado por quienes participaron en este encuentro, entre otros: la Comisión Nacional de Energía Atómica (Conea), el Inta, el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), universidades y prestigiosas empresas como Investigaciones Aplicadas (Invap) e Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (Impsa). El Taller es el primero en su tipo llevado a cabo por el Estado, y permitió el surgimiento de iniciativas concretas para el desarrollo de nuevas fuentes de energía que cuiden el medio ambiente.
Tres propuestas
Oscar Galante, coordinador general de Programas y Proyectos Especiales de la Secyt, y uno de los artífices del encuentro, destacó tres de las veinte propuestas que se generaron allí.
El desarrollo de componentes de turbinas para la producción de energía eólica y, posteriormente, la producción local de esas turbinas.
Poner a disposición los instrumentos financieros de la Secyt para desarrollar un hidrolizador para una planta de hidrógeno en la localidad de Pico Truncado. Un hidrolizador permite producir hidrógeno a partir del agua, y generar energía limpia y con recursos renovables.
Avanzar en un proyecto para la prevención de catástrofes en San Carlos de Bariloche. La cooperación entre la Secyt, la empresa Invap, las autoridades de ciencia y tecnología de Bariloche y la Conea permitirían la puesta en órbita de los satélites SAC. Este tipo de satélites poseen una cámara y sensores remotos capaces de predecir, mediante la lectura de la temperatura terrestre, el inicio de posibles focos de incendio. Esto permitiría evitar la pérdida de grandes extensiones de zonas boscosas como sucedió en el pasado.
Por su parte, el Ing. Ernesto Quiles (Secyt) destacó el impacto productivo de la producción local de turbinas eólicas de gran potencia, "que tienen 150 metros de alto y son capaces de producir 1 MW de potencia". "Sería muy positivo apropiarse de esa tecnología y desarrollarla localmente. Daría trabajo a muchos científicos argentinos y evitaría importarlas como se está haciendo hasta ahora", agregó.
Sobre la Patagonia
A pesar de ser una zona rica en recursos naturales y energéticos, es uno de los llamados "espacios vacíos", término utilizado por los países desarrollados para denominar una gran área potencialmente pasible de ser "ocupada" debido a "la falta de presencia y autoridad estatal". El Amazonas también se identifica como otro de esos espacios.
Con sus 880 mil kilómetros cuadrados, la Patagonia representa un tercio del territorio nacional, es la reserva de energía eólica más grande del mundo, tiene las reservas de agua dulce más grandes del planeta y es rica en recursos pesqueros y mineros. Pero tiene menos de 1 habitante por kilómetro cuadrado. Con este cuadro de situación, el Taller logró hacer un aporte desde la ciencia y la tecnología para preservar los recursos naturales, pero también para usarlos y desarrollar las potencialidades de la región. El próximo encuentro tendrá lugar en Chubut, provincia que al igual que Santa Cruz, Río Negro y Tierra del Fuego, adhirió a las iniciativas planteadas.
Fuente: "Universo" - Suplemento de Ciencia y Tecnología de la Secyt. Seleccionó y adaptó: Lic. Enrique Alberto Rabe -ACS/Ceride-.
(C) Secyt - Ceride - El Litoral
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