Asma: afecta más a los prematuros
CONGRESO DE LA SOCIEDAD EUROPEA DE MEDICINA RESPIRATORIA
Un estudio determinó que estos bebés son 3 veces más propensos a sufrir la enfermedad.
El secreto, la clave, está en la panza de la mamá. Y en los primeros meses de vida del bebé. Al menos, algunas de las causas de ciertos problemas respiratorios de los adultos, como el asma, tienen su raíz en el vientre materno. Esta es una conclusión a la que llegaron separadamente estudios presentados ayer en el 14º Congreso de la Sociedad Europea de Medicina Respiratoria que se realiza en Glasgow, Escocia.
Por ejemplo, Elianne Vrijlandt, del Beatrix Children's Hospital de Groningen, Holanda, llegó a esta ciudad rodeada de colinas y bruma con un estudio de largo aliento: tomaron en 1993 a 690 niños nacidos con menos de 1,5 kilo o 32 semanas de gestación, y los siguieron durante 19 años.
¿Conclusión? Estos bebés tuvieron, en su vida adulta, una significativa reducción de sus capacidades respiratorias. "La tasa de prevalencia de asma y de ataques de asma es tres veces más alta en los nacidos prematuros", dijo Vrijlandt.
La hipótesis es que estos chicos tienen un pobre desarrollo de su aparato respiratorio en las primeras semanas de vida. En este grupo, el diámetro de las vías respiratorias podría ser menor, lo que podría favorecer el desarrollo del asma.
En otro estudio, Jane Lucas, de la Universidad de Southampton, podría haber encontrado la explicación a la pregunta: ¿Por qué tantos asmáticos son gordos? Después de estudiar la función pulmonar de 131 chicos de 5 a 14 años concluyó que más que el bajo peso al nacer, lo que influye es la velocidad con que los chicos ganan peso. Aquellos de bajo peso al nacer lo recuperan con más rapidez y quedan más predispuestos a la obesidad. Y al mismo tiempo, en ellos los pulmones no alcanzaron a desarrollarse del todo en la etapa fetal, "lo que contribuiría a dañar la función del pulmón", dijo la especialista.
Los estudios sobre lo que ocurre en los primeros tiempos de vida se suceden y se complementan en este Congreso. Brita De Jong, del Departamento de Pediatría del Centro Médico Universitario de Utrech, presentó un estudio en el que siguieron a dos mil recién nacidos, tratando de detectar la dificultad respiratoria que se manifiesta como jadeo, ese silbido que hacen algunos chicos al respirar en los primeros días de vida. En inglés lo llaman wheezing, de whistle, silbido, también asociado con síntomas de alergia en la nariz y la piel del chico. Fumar durante el embarazo es una de las causas de esa dolencia temprana.
Cuestión de sexo
El sexo del bebé, el ser bebé y no beba, parece ser otra causa. Anna Hansel, del Imperial College London, mostró en diapositivas que hasta los 15 años son los varones los más afectados por asma. Luego, encabezan las mujeres. "Las hormonas cumplirían un rol importante", dijo.
"También la hipertensión de la madre es una causa de peso", dijo a Clarín la italiana Franca Rusconi, del departamento de Epidemiología Pediátrica de la oficina Ospedeliera-Universitaria Meyer, Florencia, lo que demostró con su trabajo: "El riesgo de tener este silbido en los primeros dos años de vida es 50% más alto si las madres tuvieron hipertensión o si recibieron antibióticos en el transcurso del embarazo o durante el parto".
Los adultos
Mientras todos estos estudios sobre bebés se presentaban, en una conferencia de prensa se dio cuenta del mundo adulto. Presidida por Jean Bousquet, del hospital Arnaud de Villeneuve de Montpellier, Francia, se informaron los resultados de dos encuestas del International Control of Asthma Surveys (ICAS). Las miradas de 800 médicos y 800 pacientes sobre esta enfermedad que crece en el mundo de 223 millones en 2001 a 300 ahora son notablemente diferentes.
"Los enfermos piensan que están bien cuando no lo están, y podrían estar mejor", sintetizó Bousquet. En los médicos, el 58% piensa que sus pacientes podrían tener un control total de sus síntomas, pero sólo un 18% piensa que los suyos están controlados. Los médicos también ven que la tendencia de los enfermos a considerar sus síntomas como normales es el principal factor que los frena a hacer consultas o mejorar el control.
Del lado de los pacientes, el 82% reconoció tener síntomas sin control, y el 11% piensa que su enfermedad no es seria, a pesar de que reconocen que su vida tiene restricciones y complicaciones debido al asma. No hay conciencia de la severidad del asma.
En esta investigación del ICAS se vuelve a hablar de la "falta de comunicación" entre pacientes y médicos, sin ahondar en las causas de esta relación. Estas observaciones son como fotografías que no explican por qué ni cómo llegaron los retratados a formar parte del cuadro.
La conferencia del ICAS sobre asma terminó con recomendaciones para médicos: hacer preguntas abiertas y considerar el teléfono como una herramienta para consultas.
Gabriel Giubellino. ESCOCIA. ENVIADO ESPECIAL
ggiubellino@clarin.com
Un estudio determinó que estos bebés son 3 veces más propensos a sufrir la enfermedad.
El secreto, la clave, está en la panza de la mamá. Y en los primeros meses de vida del bebé. Al menos, algunas de las causas de ciertos problemas respiratorios de los adultos, como el asma, tienen su raíz en el vientre materno. Esta es una conclusión a la que llegaron separadamente estudios presentados ayer en el 14º Congreso de la Sociedad Europea de Medicina Respiratoria que se realiza en Glasgow, Escocia.
Por ejemplo, Elianne Vrijlandt, del Beatrix Children's Hospital de Groningen, Holanda, llegó a esta ciudad rodeada de colinas y bruma con un estudio de largo aliento: tomaron en 1993 a 690 niños nacidos con menos de 1,5 kilo o 32 semanas de gestación, y los siguieron durante 19 años.
¿Conclusión? Estos bebés tuvieron, en su vida adulta, una significativa reducción de sus capacidades respiratorias. "La tasa de prevalencia de asma y de ataques de asma es tres veces más alta en los nacidos prematuros", dijo Vrijlandt.
La hipótesis es que estos chicos tienen un pobre desarrollo de su aparato respiratorio en las primeras semanas de vida. En este grupo, el diámetro de las vías respiratorias podría ser menor, lo que podría favorecer el desarrollo del asma.
En otro estudio, Jane Lucas, de la Universidad de Southampton, podría haber encontrado la explicación a la pregunta: ¿Por qué tantos asmáticos son gordos? Después de estudiar la función pulmonar de 131 chicos de 5 a 14 años concluyó que más que el bajo peso al nacer, lo que influye es la velocidad con que los chicos ganan peso. Aquellos de bajo peso al nacer lo recuperan con más rapidez y quedan más predispuestos a la obesidad. Y al mismo tiempo, en ellos los pulmones no alcanzaron a desarrollarse del todo en la etapa fetal, "lo que contribuiría a dañar la función del pulmón", dijo la especialista.
Los estudios sobre lo que ocurre en los primeros tiempos de vida se suceden y se complementan en este Congreso. Brita De Jong, del Departamento de Pediatría del Centro Médico Universitario de Utrech, presentó un estudio en el que siguieron a dos mil recién nacidos, tratando de detectar la dificultad respiratoria que se manifiesta como jadeo, ese silbido que hacen algunos chicos al respirar en los primeros días de vida. En inglés lo llaman wheezing, de whistle, silbido, también asociado con síntomas de alergia en la nariz y la piel del chico. Fumar durante el embarazo es una de las causas de esa dolencia temprana.
Cuestión de sexo
El sexo del bebé, el ser bebé y no beba, parece ser otra causa. Anna Hansel, del Imperial College London, mostró en diapositivas que hasta los 15 años son los varones los más afectados por asma. Luego, encabezan las mujeres. "Las hormonas cumplirían un rol importante", dijo.
"También la hipertensión de la madre es una causa de peso", dijo a Clarín la italiana Franca Rusconi, del departamento de Epidemiología Pediátrica de la oficina Ospedeliera-Universitaria Meyer, Florencia, lo que demostró con su trabajo: "El riesgo de tener este silbido en los primeros dos años de vida es 50% más alto si las madres tuvieron hipertensión o si recibieron antibióticos en el transcurso del embarazo o durante el parto".
Los adultos
Mientras todos estos estudios sobre bebés se presentaban, en una conferencia de prensa se dio cuenta del mundo adulto. Presidida por Jean Bousquet, del hospital Arnaud de Villeneuve de Montpellier, Francia, se informaron los resultados de dos encuestas del International Control of Asthma Surveys (ICAS). Las miradas de 800 médicos y 800 pacientes sobre esta enfermedad que crece en el mundo de 223 millones en 2001 a 300 ahora son notablemente diferentes.
"Los enfermos piensan que están bien cuando no lo están, y podrían estar mejor", sintetizó Bousquet. En los médicos, el 58% piensa que sus pacientes podrían tener un control total de sus síntomas, pero sólo un 18% piensa que los suyos están controlados. Los médicos también ven que la tendencia de los enfermos a considerar sus síntomas como normales es el principal factor que los frena a hacer consultas o mejorar el control.
Del lado de los pacientes, el 82% reconoció tener síntomas sin control, y el 11% piensa que su enfermedad no es seria, a pesar de que reconocen que su vida tiene restricciones y complicaciones debido al asma. No hay conciencia de la severidad del asma.
En esta investigación del ICAS se vuelve a hablar de la "falta de comunicación" entre pacientes y médicos, sin ahondar en las causas de esta relación. Estas observaciones son como fotografías que no explican por qué ni cómo llegaron los retratados a formar parte del cuadro.
La conferencia del ICAS sobre asma terminó con recomendaciones para médicos: hacer preguntas abiertas y considerar el teléfono como una herramienta para consultas.
Gabriel Giubellino. ESCOCIA. ENVIADO ESPECIAL
ggiubellino@clarin.com
0 comentarios